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La arquitectura gótica

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arquitectura goticaLa arquitectura gótica es en la Edad Media, el estilo arquitectónico que cambia radicalmente el formato de una arquitectura funcional a una arquitectura visualmente estética, naciendo con la construcción de la Catedral de Saint Denis en Paris y extendiéndose al resto de Europa con la transformación de construcciones de tipo religioso y civiles, marcando una época y un estilo en la historia de la arquitectura en el mundo.

La catedral es la construcción con la cual el estilo gótico alcanza su mayor atractivo y expresión, y se ve influenciada por una época de la historia donde la intensidad religiosa es exaltada. El concepto religioso de la luz, como elemento de acercamiento a Dios, llevó a los arquitectos medievales de este periodo, a plasmar en sus obras todos los conceptos relativos a esas doctrinas.

La exigencia de “llegar hasta el cielo” en busca de la luz, hace de  la altura de estas catedrales góticas una de las principales características del estilo en sus edificaciones, así como la implantación de grandes ventanales y la amplitud de sus espacios, reflejando la fe religiosa imperante para la época.

Esa necesidad de lograr espacios altos y amplios en las edificaciones góticas, obligó a los arquitectos de la época a crear un sistema constructivo que les permitiera alcanzar este objetivo, reduciendo el grosor de los muros y aligerando el peso de los techos, para equilibrar las fuerzas verticales y horizontales, y compensarlas. El arco ojival, la bóveda de crucería y el arbotante, como componentes de la edificación, cumplían funciones estructurales y le agregaban un valor estético a la misma, acentuando la verticalidad de la edificación.

El lenguaje arquitectónico de las catedrales góticas se marca con la ornamentación de sus fachadas, entre las torres, columnillas, capiteles estilizados y decorados, puertas con figuras religiosas, los pináculos, las tracerías caladas en las ventanas, los florones y las gárgolas, que funcionaban como elemento decorativo y de desagüe en el tejado.

Otras catedrales que se construyeron en Francia, cuna de la arquitectura gótica, son las de Chartres, Reims, Amiens y la Santa Capilla de París. En otros países europeos, donde se extendió este nuevo estilo arquitectónico, para construir sus edificaciones religiosas, encontramos la Catedral de Canterbury y Salisbury en Inglaterra, las catedrales de Toledo, Sevilla y Pamplona, en España, la catedral de Milán y Siena, en Italia y la catedral de Colonia en Alemania, entre muchas otras.

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En este periodo de la edad media, el poder político de las dinastías reales y de algunos aristócratas, así como la nueva clase burguesa y el apogeo de la vida urbana y comercial contribuyeron al crecimiento de la arquitectura gótica en la vida civil. Se construyeron una variedad de edificaciones de orden público y privado, tales como castillos y murallas, palacios, ayuntamientos y hospitales, universidades y viviendas particulares, donde se utilizaron los criterios constructivos y decorativos a la arquitectura religiosa.

Los más relevantes fueron los ayuntamientos, símbolos del poder municipal  y las lonjas destinadas al uso mercantil. Los ayuntamientos de Florencia, Venecia, Siena y Perugia en Italia son los más conocidos, y  entre los  más emblemáticos  de uso comercial, tenemos los mercados de Iprés y de Brujas, en Bélgica.

La arquitectura gótica, sobria y luminosa fue el legado de Francia a Europa en la edad media.

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